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Con el Mate 9, Huawei ya acaricia el olimpo

Huawei Mate 9

Huawei se ha hecho mayor. Tras un Huawei P9 muy convincente, la compañía introduce en el mercado el Huawei Mate 9, su hermano mayor. Este es su análisis a fondo.Durante la presentación del Mate 9 en Múnich, el equipo de Huawei España hizo énfasis en los quince años que la empresa cumple en la nación principal de la península ibérica. ”¿Quince años? Si yo empecé a oír hablar de Huawei hace tres o cuatro años” me respondieron algunas personas ajenas al sector tecnológico cuando les comenté el dato.

Su reacción tiene una explicación: Huawei pasó sus diez primeros años en España entre marcas blancas, infraestructuras de telecomunicación y otros negocios invisibles de cara al usuario. Huawei ya era un gigante, pero uno de esos que los consumidores de a pie no suelen conocer.

Esa percepción de la marca cambió hace varios años, cuando Huawei comenzó a profundizar en el desarrollo de su marca y en la comercialización de teléfonos móviles en Europa. Teléfonos como el Huawei Ascend P6 y P7 fueron los primeros pasos en esa nueva estrategia: atractivos, económicos y disponibles en las principales vías de distribución. No obstante, aquellos modelos seguían tratando de usted a los iPhone y Galaxy S. Las distancias seguían siendo muy amplias; el tuteo, por lo tanto, era una falta de educación.

El Huawei P8 supuso un punto de inflexión.

El Huawei P8 supuso un punto de inflexión.

Pero con la llegada el Huawei P8 —el primero en prescindir del apellido “Ascend”—, la cercanía aumentó. Tutear seguía siendo excesivo, pero el tono de la conversación ya era diferente. Las distancias se redujeron, y Huawei se daba a sí misma el poder tratar con más confianza al resto de players del mercado. Ya no eran los desconocidos, los nuevos. Eran Huawei, y comenzaban a tener una gran relevancia en el sector.

Un año más tarde, esa sensación de progreso se confirmó con el P9. Huawei ya rozaba el primer puesto en mercados como España, haciendo temblar el liderazgo de Samsung. El tuteo, ahora sí, era una práctica ortodoxa.

Con la llegada del Mate 9, el objetivo ya es diferente. Ahora no se busca recortar distancias; se busca la coronación como el mejor del sector. Es un objetivo que quedó patente en todos los aspectos de su presentación, al igual que en el propio terminal, el cual no es más que un reflejo del poderío que Huawei ya ha adquirido en el sector.En su interior, por ejemplo, se encuentra el procesador más potente de HiSilicon —fabricante asociado al grupo Huawei—. Se trata de un SoC Kirin 960 acompañado de 4 GB de memoria RAM —o 6 GB en su modalidad Porsche Design—. En Geekbench (modo multi-core), este conjunto alcanza 6.260 de puntuación, superando al iPhone 7 y al Samsung Galaxy Note 7.

El resultado en Geekbench no es concluyente, pero sí orientativo. El rendimiento real del dispositivo está influido por otros aspectos como el single-core, la optimización del chip o la gestión de los procesos del sistema. No obstante, la puntuación en multi-core sirve como referencia sobre lo que este chip es capaz de ofrecer en términos absolutos.

El rendimiento del Huawei Mate 9 es extraordinario en todos los sentidos. Huawei ha hecho un gran trabajo.

En el aspecto gráfico, HiSilicon continúa sin superar las propuestas de Samsung (con Exynos) o Qualcomm. En tests sintéticos como Basemark OS II 2.0, las puntuaciones obtenidas por el Huawei Mate 9 son algo inferiores a las obtenidas por teléfonos como el Samsung Galaxy S7 o el iPhone 7.

A pesar de ello, el dispositivo ofrece unas tasas de FPS muy elevadas en cualquier situación. Incluso los videojuegos y aplicaciones más exigentes de la Play Store funcionan con soltura en el Mate 9. La ligera inferioridad en procesamiento gráfico, por lo tanto, pasará desapercibida para el usuario.

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No pasará desapercibido, en cambio, el nuevo sistema de carga rápida desarrollado por Huawei e implementado por primera vez en el Mate 9. Lo denominaron SuperCharge, y, haciendo uso del adaptador de corriente oficial, es capaz de suministrar 22.5 W de potencia —según Huawei, 25W, pero el cargador indica un output de 22.5W—.

Este nuevo sistema permite recargar la gran batería de 4.000 mAh del Huawei Mate 9 en un tiempo menor que otros dispositivos móviles. Para ofrecer un poco de contexto: la mayoría de teléfonos móviles admiten una entrada de 10W (5 voltios y 2 amperios), salvo excepciones puntuales como el OnePlus 3 que admiten 20 W (5 voltios y 4 amperios).

La combinación de carga rápida con 4.000 mAh de batería hacen del Mate 9 un dispositivo perfecto para viajes y largas jornadas de trabajo

Este nuevo sistema de carga rápida, acompañado de los 4.000 mAh de capacidad de su batería y la buena gestión energética que realiza el teléfono, se traduce en una autonomía sobresaliente. Muy superior a los dispositivos más populares del mercado (como iPhone 7 Plus o Galaxy S7 Edge).

El lector de huellas dactilares, situado en la zona posterior del dispositivo, ofrece el mismo rendimiento que modelos anteriores de Huawei. Es eficaz, es veloz y se integra a la perfección con el sistema. De hecho, basta con reposar el dedo sobre el lector —incluso con la pantalla apagada— para desbloquear el dispositivo, eliminando así la pulsación necesaria en otros teléfonos como el iPhone 7 Plus o el Samsung Galaxy S7 Edge.

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Una vez desbloqueado el teléfono, se ilumina la gran pantalla de 5,9 pulgadas que Huawei ha incorporado en este teléfono. La inclusión de un panel de dichas dimensiones no es cuestión de azar: la gama Mate está enfocada en la productividad, un entorno en el que los dispositivos de gran tamaño siempre son bienvenidos.

Más allá del tamaño, el panel del Huawei Mate 9 satisface todas las necesidades del usuario al que va destinado. Ofrece un buen ratio de contraste, unos niveles de brillo apropiados y una resolución lo suficientemente elevada como para hacer indistinguibles los diferentes píxeles del panel. Cumple con su cometido sin llegar a destacar por su excelencia.

Huawei ha hecho un trabajo excelente con la usabilidad y la ergonomía del Mate 9. A simple vista es difícil deducir que su pantalla roza las seis pulgadas.

Las mismas sensaciones emite su diseño y su construcción. El chasis de aluminio y las líneas trazadas por los diseñadores de Huawei elevan a este Mate 9 a la categoría premium, justo donde busca posicionarse.

No obstante, algunos detalles como la rigidez de los botones, el ligero marco negro que rodea la pantalla —apreciable especialmente en el modelo blanco— o el acabado de los laterales, devalúan sensiblemente el resultado final. Son esa clase de detalles los que acaban catapultando a la excelencia.

El software, el punto crítico que sigue sin resolverse

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Durante su presentación en Múnich, Huawei hizo un gran énfasis en el software del Mate 9. El software del nuevo dispositivo, teóricamente, es más eficiente y cuenta con una interfaz de usuario más sencilla y atractiva. Pero la realidad no es tan brillante como Huawei quiso hacer ver.

La interfaz de usuario es más sencilla y atractiva, sí. El problema es la heterogeneidad de la misma. Intercambiar entre una aplicación diseñada por Huawei y una diseñada bajo las líneas de diseño fijadas por Google es casi como cambiar de teléfono. La consistencia es inexistente. Y es una crítica permanente en todos los teléfonos de Huawei —e incluso los de Honor—.

La inconsistencia de interfaces y la creciente complejidad juegan en su contra.

Por otra parte, el software de Huawei comienza a pecar de complejo. Al igual que Samsung hasta 2014, la compañía ha saturado el teléfono de opciones y aplicaciones. En algunos casos, estas son muy útiles y utilizadas; en otros casos, en cambio, son totalmente prescindibles.

Huawei también ha incorporado funciones que hacen uso de la inteligencia artificial para reducir la degradación del dispositivo con el paso del tiempo. Teóricamente, son un buen añadido, pero solo el tiempo podrá determinar si estas han aportado un valor real al usuario.

Una cámara que advierte, pero no asusta

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Otro de los puntos en los que Huawei hizo mucho énfasis es en la cámara. Huawei ha dotado al Mate 9 de un nuevo sistema basado en dos cámaras diferentes. Mediante la combinación de ambos sensores, el teléfono es capaz de ofrecer mejor contraste, un mayor efecto bokeh y zoom “sin pérdidas”.

El efecto bokeh se activa pulsando un botón llamado “Apertura amplia”. Una vez ahí, el teléfono detecta el sujeto principal y desenfoca el resto de la escena. Desde el menú podemos regular el nivel de desenfoque del resto de la escena de forma manual. Huawei llama a este ajuste “apertura”, a pesar de que la apertura de la lente, en realidad, se mantiene constante en todo momento —el efecto se consigue en todo momento vía software—.

Los resultados de este efecto son bastante aceptables, aunque algo inferiores a los ofrecidos por el iPhone 7 Plus. Por lo general, el iPhone 7 Plus aplica un desenfoque más real, detecta diferentes distancias y trabaja mejor con los bordes de los sujetos.

El zoom sin pérdidas, al igual que el bokeh, se logra mediante software —a diferencia del iPhone 7 Plus, que cuenta con dos lentes con distancias focales diferentes—. Para ello, hace uso de la información captada por el sensor monocromático de 20 megapixeles y la combina con la información del otro sensor “normal” de 12 megapixeles.

Los resultados de este nuevo sistema de zoom se sitúan en un lugar intermedio entre un sistema óptico y un sistema digital (más habitual en teléfonos móviles). Los resultados del sistema de zoom del Mate 9 son, por lo tanto, mejores a la mayoría de teléfonos pero ligeramente inferiores a los resultados obtenidos por teléfonos como el iPhone 7 Plus, que cuenta con dos lentes de distancia focal diferente —logrando así el zoom óptico—.

Más allá de estas dos nuevas características, los resultados de la cámara del Huawei Mate 9 son bastante satisfactorios. Muestra una tendencia a sobreexponer ligeramente en situaciones de buena luminosidad, pero, más allá de eso, no suele cometer fallos de forma reiterada.

En situaciones de baja luminosidad, las imágenes tienden a lucir algo “suaves” y con menos detalle de lo habitual. La razón no es otra que el procesado de Huawei, que elimina detalle con el objetivo de camuflar el ruido capturado por el sensor. La mayoría de usuarios no apreciarán este detalle, pero los profesionales de la fotografía sí apreciarán esta ligera tendencia.

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En términos generales, la cámara del Huawei Mate 9 es un buen paso hacia delante respecto a modelos anteriores. No alcanza la excelencia de teléfonos como el S7 Edge, el Google Pixel o el iPhone 7 Plus —los líderes en el ámbito fotográfico—, pero sí se adentra en el top 10 con facilidad.

Viendo el excelente progreso de Huawei, no sería de extrañar que su próximo teléfono equipare a las propuestas de Apple, Samsung o Google.

cof8.5Huawei ya acaricia el Olimpo. Así titulé mi hands-on tras su presentación en Múnich, y tras intimar durante más tiempo con el último teléfono de la marca, continúo pensando exactamente lo mismo.

No es el mejor teléfono del momento, pero sí queda muy cerca de ese objetivo. No me sorprendería en absoluto que el próximo teléfono de la marca —posiblemente, el Huawei P10— se corone como uno de los mejores de 2017. Pero, de momento, esa gloria tendrá que esperar un poco más.- Redimiento. Con el Kirin 960 y los 4 GB de RAM, Huawei ya se pelea con los líderes del sector en potencia bruta.

  • Autonomía y carga. Brutal. El sistema SuperCharge y los 4.000 mAh convierten este apartado en uno de los puntos más fuertes del Mate 9.

  • Cámara. Buen paso hacia delante y buenos resultados. Muy próxima a la de teléfonos como el iPhone 7 Plus, Galaxy S7 Edge o Google Pixel.

  • Diseño. Muy cómodo de usar pese a las 5.9 pulgadas de pantalla. Huawei, una vez más, ha hecho un buen trabajo.- Software. Huawei progresa, pero la inconsistencia sigue siendo su mayor problema.

  • Diseño. También aquí. Huawei necesita pulir esos pequeños detalles que marcan la diferencia en el diseño si quiere dar el salto a la excelencia.

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