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Honor 8, análisis: máximo valor por el menor precio posible

Honor 8

Honor está convirtiéndose, de forma progresiva, en uno de los pilares esenciales de la estrategia de Huawei, y su último Honor 8 es una clara declaración de intenciones.En 2014, Huawei iniciaba una nueva estrategia de negocio; una estrategia basada en dos marcas diferentes centradas en nichos de mercados muy definidos. Así, además de la tradicional marca Huawei —destinada desde entonces al gran público, al mercado más generalista—, nacía Honor, una submarca enfocada principalmente en el segmento más joven del mercado y, sobre todo, en los canales de distribución online.

Dicha estrategia, hasta ahora, les está funcionando sorprendentemente bien. En el continente asiático, Honor ha sido una pieza clave para mejorar el posicionamiento del grupo Huawei y ganarle la batalla a compañías como Xiaomi, que avanzaban peligrosamente en la región. A nivel global, Honor ya representa casi el 50% de los dispositivos vendidos por la división de consumo de Huawei. Y es que de los 108 millones de dispositivos comercializados a nivel global en 2015, 40 contaban con la serigrafía de Honor.

Honor 8 Review 04

El siguiente objetivo de Huawei es afianzar este crecimiento y aumentar la presencia de Honor en mercados tan potenciales como el europeo y el estadounidense, en los que la comercialización de dispositivos mediante distribuidores online está creciendo exponencialmente año tras año. Para ello, la marca comienza una nueva etapa con la introducción del Honor 8, un dispositivo que representa a la perfección el espíritu de la compañía.

Llega al mercado con un hardware muy similar al del Huawei P9, pero algunas sutiles diferencias —como el precio, la cámara y el diseño— marcan la diferencia. ¿Es el Honor 8 un digno candidato a ocupar tu bolsillo durante los próximos meses?La respuesta corta a la pregunta anterior es sí. El Honor 8, partiendo siempre de sus 400 euros de precio, brilla por sí solo en todos los sentidos. A nivel técnico, por ejemplo, parte con un SoC Hisilicon 950 y 4 GB de memoria RAM, un duo que ya ha demostrado su solvencia en otros dispositivos de la compañía y que ofrece una experiencia de uso muy veloz y suave. Las aplicaciones cargan con gran velocidad, las transiciones fluyen en todo momento y el consumo energético es relativamente sostenido.

Al entrar en tests sintéticos y pruebas más determinadas —todas ellas muy lejos del uso estándar de un smartphone—, algunos aspectos del SoC como la GPU sí muestran una ligera inferioridad respecto a otros smartphones como el Samsung Galaxy S7. No obstante, sería injusto criticar al Honor 8 por este hecho considerando la gran diferencia de precio existente entre ambas propuestas y, sobre todo, la relativa irrelevancia de este hecho en la experiencia de uso real del dispositivo.

Poco se puede objetar del Honor 8 a nivel técnico, especialmente si consideramos su precio de venta al público.

Algo relativamente similar sucede con la pantalla. Encontramos un panel de 5.2 pulgadas con resolución Full HD (1920 x 1080), el estándar en la gama alta durante los últimos años. No obstante, la industria ya comienza a abrazar con mayor frecuencia los paneles con resoluciones 2K, capaces de ofrecer imágenes más nítidas que los tradicionales Full HD. ¿Es esto un inconveniente? Salvo que hagas uso de realidad virtual, no. Las diferencias entre un panel Full HD y 2K son prácticamente inapreciables por el ojo humano —salvo en dispositivos con pantalla AMOLED—, por lo que, nuevamente, la inferioridad técnica existe respecto a modelos superiores, pero es casi irrelevante considerando el target del producto.

Más allá de la resolución y del tamaño, la calidad de imagen que ofrece el panel es realmente buena, destacando especialmente por su contraste. Eso sí, el sistema de ajuste automático del brillo no resulta del todo preciso y en múltiples ocasiones será necesario ajustarlo manualmente para obtener una visión óptima de los contenidos. Afortunadamente, Honor podría solventar este ligero problema mediante una actualización de software.

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Y hablando de software, la experiencia ofrecida por Honor en este nuevo producto resulta muy similar a la que podemos experimentar en otros productos de la marca como el Huawei P9. Encontramos la última versión del sistema operativo —con el permiso de la recién lanzada Android 7.0 Nougat— y la versión 4.1 de EMUI, la peculiar capa de personalización de la marca asiática.

Respecto EMUI, la sensaciones son muy encontradas. Por una parte, se trata de una capa de personalización que añade valor al dispositivo, que ofrece una experiencia de usuario muy cuidada y que no perjudica al rendimiento del Honor 8 en ningún momento. Por otra parte, genera una terrible inconsistencia a nivel visual entre las aplicaciones de Honor y las disponibles en la Play Store. Y es que EMUI no sigue en ningún momento las guidelines de diseño establecidas por Google para el desarrollo de aplicaciones, rompiendo así con la homogeneidad de la interfaz de usuario.

El diseño y la construcción es uno de los puntos más fuertes del Honor 8. El uso del cristal y aluminio realizado por la marca resulta en uno de los productos más atractivos de 2016.

Observando la estética más allá de la pantalla, el Honor 8 no defrauda bajo ningún concepto. Algunos breves disparos al respecto:

  • El cristal 2.5D siempre es bienvenido. Tanto en la zona anterior como en la posterior, Honor ha aplicado el efecto 2.5D en los bordes del cristal, logrando así una fusión casi perfecta de este con el chasis de aluminio. El resultado es un dispositivo uniforme, muy cómodo de usar y con un tacto extremadamente placentero.

  • Las quince capas de cristal ofrecen un efecto vistoso y peculiar. Durante la presentación del dispositivo en París, Honor hizo un gran énfasis en la fusión de quince capas de cristal diferentes para la construcción de la zona trasera. ¿El objetivo? Generar patrones aleatorios cuando la luz incide sobre esta región. El resultado es curioso, vistoso y muy atractivo.

  • Las variantes azul y negra son terriblemente sexys. Casi por unanimidad, las variantes azul y negra son las más atractivas de todas las presentadas por Honor. El modelo blanco también es muy atractivo, pero carece del efecto producido por las quince capas de cristal.

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Justo entre las quince capas de cristal de la zona posterior encontramos uno de los elementos más interesantes del Honor 8: el lector de huellas. Sobre el mismo debemos diferenciar dos puntos a tratar:

  • Eficacia. Velocidad y precisión digna de un reloj suizo. El desbloqueo es casi instantáneo y nunca ha mostrado dificultades para leer las huellas correctamente —algo que con otros dispositivos como el iPhone 6s Plus sí sucede—. Además, basta con reposar el dedo sobre el lector para iniciar la lectura —eliminando así la necesidad de pulsar el botón para encender previamente la pantalla—, lo que acelera aún más el proceso.

  • Ubicación. El lector de huellas del Honor 8, tal y como se puede observar en las fotografías, se sitúa en la zona posterior, justo debajo del sistema dual de cámaras. ¿Es un acierto? Depende de la situación. Si sostenemos el dispositivo en la mano, el dedo índice yace casi por inercia sobre el sensor, convirtiendo el proceso de desbloqueo en algo muy natural. En cambio, el efecto es justo el opuesto cuando el dispositivo yace sobre una superficie, obligando a levantar el Honor 8 para acceder al lector de huellas.

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Mientras que el lector de huellas del Honor 8 brilla por su eficacia, la cámara principal del dispositivo muestra justo lo contrario, convirtiéndose así en el punto más débil de todo el conjunto. ¿Es un desastre? En absoluto. De hecho, la cámara es realmente solvente en la mayoría de las situaciones. Eso sí, quien espere una aproximación a modelos como iPhone 6s Plus o Samsung Galaxy S7, quedará insatisfecho.

Las dificultades del sensor están especialmente en condiciones de baja luminosidad o muy contrastadas. Tal y como se puede observar en las fotografías, el dispositivo genera ruido con facilidad y muestra dificultades para manejar situaciones muy contrastadas, quemando con frecuencia elementos de la imagen y reduciendo el detalle de la misma como consecuencia de su procesado.

Honor 8

Honor 8

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Por último, los 3.000 mAh que Honor ha incorporado en el interior del dispositivo permiten alcanzar el final de la jornada de forma holgada, incluso con un uso más intenso. Además, el sistema de carga rápida implementado por la compañía permite alcanzar hasta el 50% de la carga en solo 30 minutos, equiparando a otras soluciones como el Fast Adaptive Charging de Samsung.8El Honor 8 no es el mejor smartphone del mercado. Tampoco pretende serlo. El objetivo de la marca es ofrecer el mayor valor por el menor precio posible. Y justo eso es lo que han logrado.

No es el mejor en ningún aspecto —para eso están los Samsung Galaxy Note 7 y iPhone 6s Plus—, pero se aproxima mucho en todos. Y todo ello, por solo 399 euros de precio de venta al público, un precio que probablemente comience a reducirse conforme pasen las semanas. Poco se puede objetar del Honor 8.- Precio. El paquete, en términos generales, ofrece unos resultados increíbles por el precio de venta oficial (399 euros).
Diseño. De primer nivel. Un trabajo extraordinario, sin más.
Sensor de huellas. Rápido y muy preciso, aunque la ubicación del mismo es controvertida.- Software. Fluído, optimizado y relevante, pero estéticamente muy inconsistente.
Cámara. El punto más débil. Sin ser terrible, muestra varias deficiencias.

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