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OnePlus 5T, análisis: mejorando lo presente

OnePlus 5T

Analizamos el OnePlus 5T, sucesor de un gran terminal como fue el OnePlus, y que en este 2017, justifica mucho mejor su precio que su antecesor y se acerca más, por diseño y funciones, a lo que vemos en el resto de la gama alta.OnePlus nació prometiendo muchísimo a un precio muy contenido, y no cumpliendo del todo. Los terminales presentaban grandes problemas no resueltos durante meses, y más allá del lema “flasghip killer” y de su buena relación calidad precio, la realidad es que hasta la llegada del OnePlus 3 no se acercaron a esa experiencia en muchos sentidos.

A partir del OnePlus 3 y su subida de precio, la experiencia de uso se sintió realmente refinada, pues antes los bugs campaban a placer a lo largo y ancho del sistema. Fueron los frutos de haber colaborado con Cyanogen y los fichajes de muchos desarrolladores procedentes del mundo de las ROMs modificados los que, sobre una capa muy pura, los que erigieron a los terminales OnePlus como referencia en velocidad.

Con unas bases asentadas, se lanzó el innecesario pero igualmente bueno OnePlus 3T, que venía a funcionar como los clásicos Sony de segunda mitad de año, o un poco como los iPhone acabados en letra S. Este año, el reto de OnePlus era acercarse más que nunca a su competencia, de la que, en el fondo, seguía lejos. El OnePlus 5 lo consiguió a medias. Llegar con doble cámara y aspiraciones hizo que subiera el precio, a la vez que propició preguntarse qué quedaba de chollo de 269€ en aquel terminal que ahora tenía un coste de 500€.

La realidad es que quedaba poco, pero aun así, debido al rumbo del mercado, por 500€ no había mejor relación calidad precio. El 5T viene a hacer al 5 mejor, dándole lo último que, fácilmente, está en manos de la compañía para acercarse al podio del año, un diseño con pantalla 18:9 con el que reducir los marcos. ¿Es efectivo? Lo repasamos en el análisis.

Hardware

Desde el momento en que abres la caja, agarras el OnePlus y lo enciendes por primera la sensación en mano no puede ser mejor. Dependiendo del gusto puede sentirse algo grande, pues, aunque ahora con menos cuerpo se albergan más pulgadas a causa de la reducción de bordes, los tamaños de la diagonal no dejan de crecer, y alcanzar la parte superior de la pantalla es un acto que sigue complicándose. Saliendo de esos detalles que atañen a todos los terminales, la construcción del OnePlus 5T se siente muy sólida en mano. Quizá su aluminio o la unión con la pantalla no sea tan refinada como la que encontramos en terminales de gama superior, pero por este precio no cabe esperar nada mejor, pues aunque el cristal pueda sentirse mejor en mano, tiene muchos inconvenientes que no lo hacen mejor elección per se.

Los botones acompañan al cuerpo en calidad, aunque bailan un poco. Destaca en este apartado la inclusión del botón “deslizador de notificaciones” de tres posiciones con el que cambiar modos de sonido entre silencio con vibración, no molestar y sonido. Es una gran aportación a todos esos terminales que requiren encenderse para controlar el sonido, aunque queda algo alto y personalmente me gustaría, dado el historial de OnePlus con la personalización, poder cambiar el orden de los botones o modificar incluso más sus funciones.

Dada la reducción de sus marcos, se ha hecho necesario que el lector de huellas, presente en el frontal del terminal desde el OnePlus 2, pase a la parte trasera. El cambio se agradece por el tamaño extra que se gana en pantalla, y el lector de huellas sigue siendo de los más rápidos y precisos del mercado, pero es necesario mencionar que por muy buena que sea la elección de su localización, frente a, por ejemplo un Galaxy S8, los lectores traseros siempre requieren acomodar la mano y buscar el hueco para la huella, y se pierde algo de conveniencia y velocidad respecto al 3T.

La pantalla es la principal protagonista respecto al OnePlus 5, y crece hasta las 6,01 pulgadas. Por el camino, sin embargo, no añade nitidez, pues gracias a su FullHD+ sólo gana píxeles horizontales. Defiendo no ir más allá de 1080p en pantallas LCD, pero el tipo de matriz de las pantallas OLED hace que cuando leamos desde relativamente cerca en esta pantalla, veamos el patrón de subpíxeles, algo que no ocurre en los Samsung desde el Note 4 y que en el iPhone X sólo ocurre cuando nos acercamos mucho más. Creo que para acercarse a ese trono, OnePlus tiene por tanto que pasar a un panel QHD o cambiar de tecnología a LCD.

En cuanto a la calidad del panel, si bien tiene una calibración lograda y que presenta varios modos de reproducción, desde más saturados a más realistas, no se acerca a la excelente calibración del iPhone o del modo cine del Galaxy S8. Sé que no es justo comparar en todos con esos dos colosos, pero es a quien aspira a parecerse. En aspectos como brillo o ángulos de visión, tampoco está la pantalla del OnePlus 5T a esa altura. El primero permite que la visualización en exteriores sea de correcta a buena, pero sin deslumbrar. Los ángulos, por su polarizador, recuerdan a AMOLEDs de hace un par de años, donde al girar bruscamente veíamos un efecto arcoiris entre rosa y verde bastante molesto. Sin llegar a esa brusquedad, la pantalla también cambia del blanco al rosa con giros de muñeca leves.

En conclusión, la pantalla es buena, por su precio. No presenta los problemas de uniformidad de Pixel 2 XL y de LG V30, pero en conjunto no tiene un brillo altísimo, una nitidez milimétrica o unos ángulos que no hagan variar la calidad de imagen.

Llegando a los puertos, nos encontramos con un jack de audio que la compañía sigue defendiendo como pocas, y con un puerto USB-C que sirve para lograr la que bajo mi experiencia es la mejor carga rápida del mercado, rivalizando con la de Huawei. Dash Charge hace que si pestañeas te encuentres el terminal al 50 ó 60% de carga, y hablamos de una batería de 3300 mAh, que sin ser gigantesca, tampoco baja de 2000 mAh como las de Apple, que cargan de forma considerablemente más lento.

En cuanto a la autonomía en sí, no alcanza la brillantez de terminales de gama inferior con procesadores como Snapdragon 625 o 630, que en el caso del Asus Zenfone 4 me hacían llegar a las 7-8 horas de pantalla con facilidad. El OnePlus 5T, con el uso intensivo que una semana de prueba requiere se ha movido entre las 5 horas y media y 6 horas de pantalla de media. El día más exigente, con bastante uso de cámara y GPS bajó por debajo de las 5, pero en general estamos ante una autonomía solvente que no nos dejará tirados y que cumplirá para la mayoría de usuarios.

Para lograrlo, un consejo es aprovechar la personalización del sistema operativo para establecer negro puro en los fondos de algunas apps como ajustes o teléfono, dando un respiro a los píxeles de la pantalla AMOLED. Usando audio por Bluetooth para reproducción multimedia, y sobre todo para llamadas, he notado que sufre más que otros terminales, pero tampoco a niveles preocupantes.

Pasemos al sonido. Aquí OnePlus está en la media con sus grandes competidores en Android, el Samsung Galaxy S8, el Pixel 2 XL, y eso no implica brillantez. Sí volumen alto, pero no de mucha calidad para el contenido multimedia. Se echa de menos claridad y mejor nivel de bajos, donde el iPhone X, teniendo el cuerpo que tiene, bate a todos los demás por mucho. También se echa de menos sonido estéreo, pero el altavoz superior del OnePlus 5T tiene una calidad comedida, y por lo visto en llamadas, no suficiente para brindar una reproducción de calidad. Con auriculares, el sonido está en la media, pero con Bluetooth hay buena noticia, OnePlus deja elegir códec de audio, algo que aprovecharás si tienes un altavoz o cascos que soporten aptX.

Y llegamos al apartado más esperado, la cámara. A priori se supone que, junto a la pantalla, debería ser lo que podría justificar un salto desde el OnePlus 5 para los entusiastas de la compañía. Frente a su predecesor, se ha eliminado la lente 2X y ahora ambas lentes comparten distancia focal y apertura f/1.7, con eso sí, dos resoluciones distintas. La cámara principal cuenta con un sensor de 16 megapíxeles y la secundaria, dedicada a mejorar las tomas en baja luz fusionando cuatro píxeles en uno, con uno de 20 megapíxeles.

Antes de pasar a ver resultados, mi impresión es que aunque el avance de OnePlus es tremendo desde aquella mala cámara en casi todo como era la del OnePlus One, los chinos siguen sin dar con la tecla. Es decir, en pleno 2017 el terminal sigue sin estabilizador óptico de imagen, que le haría captar mucha más luz.

Se puede argumentar que el Google Pixel original tampoco contaba con él, y que aun así era una de las mejores cámaras del año pasado y de este hasta que se ha lanzado su sucesor, y estaríamos en lo cierto. No estaríamos contando, sin embargo, que el Pixel contaba con un gran sensor de tamaño 1/2.3″ y 12.3 MP, lo que daba un tamaño de píxel de 1.55 micrómetros. Frente a ello, el tamaño del IMX 398 del OnePlus es de 1/2.8, lo que unido a sus 16 MP ofrece un tamaño de pixel de tan sólo 1,12 micrómetros. Por último, carece de lo que hace Pixel al Pixel, el magnífico HDR+.

Dejando atrás detalles técnicos que influyen pero que no cuentan toda la historia, OnePlus ha mejorado mucho el rango dinámico del terminal respecto a otras generaciones, y por mis pruebas no queda demasiado lejos de rivales como el Galaxy S8.

La reproducción de color tampoco está a mal nivel, dejando atrás totalmente esos problemas de fotografías muy lavadas de terminales anteriores. El problema de la cámara principal, o de la secundaria mejor dicho, que es la encargada de la captura en baja luz es que no tiene hardware sobre el que sostenerse. Eso lleva a que en lo que a captación de luz y detalle se refiere, no sea rival para terminales de la talla del Pixel o el S8, pero tampoco de terminales de hace un año como el 7 Plus o el Galaxy S7.

Todo esto produce que haya que subir la sensibilidad a valores altísimos, como ISO 9600, y que luego, dependiendo de la escena, aparezca el temido efecto acuarela, acabando con todo el detalle de los objetos y las caras.

El modo retrato, en el que se echa de menos el zoom 2X, funciona algo mejor que en su predecesor, pero estamos lejos de considerar que OnePlus se puede comparar con Apple, Samsung o los Pixel. Cuando la foto se hace bien en una escena fácil, no hay problema. Este llega a la hora de encuadrar y recortar, ocurriendo en muchos casos que no puedo hacer la fotografía que me gustaría.En otros, una vez se ha hecho, he visto como no ha medido bien la profundidad y los bordes, dando como resultado una foto nada aprovechable. Para esos casos, por cierto, estaría bien tener un archivo independiente sin el efecto de profundidad aplicado.

Todas las fotos pueden verse a tamaño completo en este álbum

Rendimiento y software

Llegamos al final de la reseña con un apartado que sí es de gama alta, sin ningún tipo de dudas. Lo único malo que se puede decir aquí, y no es poco, es que esperábamos que el OnePlus 5T se lanzara con Android Oreo, pero ha llegado con Nougat. Además, se ha anunciado que Porject Treble no está activado en el dispositivo, hecho que dificulta el buen soporte que otras compañías como Huawei están empezando a garantizar.

Centrándonos en lo que tenemos a día de hoy, no se puede decir más que espectacular. El software está optimizado para aprovechar los 8 GB de RAM y el Snapdragon 835 al máximo, fluyendo más incluso que el también brillante en este apartado Moto Z2 Force. Está claro que no recargar el sistema ayuda, pero incluso terminales con Android puro sufren ralentizaciones a veces. Este OnePlus 5T no, siendo el sueño de cualquier usuario hardcore de hace unos años, donde para lograr algo parecido había que pasar horas instalando ROMs modificadas. Tanto en el día a día del sistema como con juegos, no hay ninguna tarea que dé sensación de esfuerzo o que sobrecaliente al terminal en exceso, cosa que no peuden decir otros como el Samsung Galaxy S8 en su versión actual de Nougat.

El modo lectura del OnePlus 5T.

Además, los añadidos de Oxygen, su capa personalizada, sobre Nougat son más que bienvenidos. Como siempre, OnePlus se ha centrado en poner la personalización por encima de todo, y podemos tocar modos de color de la pantalla, tipo y fuerza de la vibración, activar modo lectura para consumir menos. batería y dañar menos la vista, así como modificar totalmente el funcionamiento del siempre últil LED de notificaciones. De los añadidos, el que menos me gusta es la pantalla ambiente, que se encience con tan sólo coger el terminal, pero que no da información alguna sobre las notificaciones, indicando únicamente su existencia. Desde mi punto de vista sería mucho más deseable que la pantalla ambiente mostrara las notificaciones tal y como se ven en la pantalla de bloqueo, pero con tema negro para ahorrar, y ya.

Por último, comentar que he quedado gratamente sorprendido con el reconocimiento facial, aunque falla más de lo que me gustaría. Es algo compartido con el iPhone X y el Samsung Galaxy S8. En la mayoría de casos, hablamos de sistemas de reconocimiento más avanzados que el del escáner de huella dactilar, pero no más maduro, pues se lleva refinando 4 años. En buena luz el reconocimiento suele ser instantáneo, aunque a veces falla sin explicación. En baja luz sí que falla bastante más, pues no tiene un sistema de reconocimiento con infrarrojos para el que la falta de luz no sea un impedimento. A favor del OnePlus frente a Face ID: reconoce desde una distancia algo más cercana, punto que puede afectar a cuántos fallos de reconocimiento se producen.8Tras sufrir durante un año los extendidos problemas que daba el OnePlus One, me prometí que no volvería a caer en un smartphone chollo. Recordemos, 269€. Y no he vuelto a caer, pero sí a recomendar terminales de OnePlus desde el 3, porque considero que ese fue el punto de inflexión en que muchas de las promesas que han ido haciendo comenzaron a cumplirse.

Para ello, eso sí, tuvieron que subir de precio, demostrando que nadie regala nada. Con los OnePlus 5 y 5T la barrera se ha subido aún más hasta los 500€, quitando definitivamente la etiqueta de precio para mí. Tenemos, sin embargo, la mejor relación calidad precio del mercado en precio de lanzamiento. Y remarco, de lanzamiento, porque con ofertas puntuales terminales con algún tiempo como los Samsung Galaxy S8 o como el LG G6 pueden incluso llegar a situarse por debajo en precio, y ahí la ventaja de OnePlus es nula, pues ni cuenta con mejor pantalla, ni cámara ni construcción. Por debajo en precio están otros como los S7, que también ganan en cámara y pantalla. Pero eso no es todo, y el OnePlus 5T cuenta, sin embargo, con una experiencia de uso que enamora y que recomiendo a todos aquellos usuarios que quieran saber, por un precio económico, lo que Android te puede ofrecer en una pantalla sin marcos, que es muchísimo.

Si me preguntan, eso sí, diré que antes que un OnePlus 5T, habría adquirido un OnePlus 5 en el caso de que hubiera bajado 100€ en el lanzamiento del nuevo terminal, pero no ha sido así.- Rendimiento: en el día a día, el OnePlus se siente tan rápido y fluido como los Pixel, y eso lo pone por encima de toda su competencia superior.
Dash Charge: aunque sólo es compatible con el cable y cargador de serie, la carga rápida del OnePlus 5T te asombra.
Construcción y diseño: en un mundo que tiende al cristal, un aluminio muy sólido sigue siendo una gran elección. Además, ahora se parece menos al iPhone.- Desactualizado: no llegar con Oreo no tiene perdón cuando vendes un producto a entusiastas.
Cámara: sigue sin estar a la altura de terminales con los que quiere compararse. Y sin subir de precio, probablemente nunca lo esté.
Sin resistencia a agua y polvo: hay que ser y parecer gama alta. Y gama alta es IP67/68.

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