Dispositivos Móviles

Réquiem por BlackBerry

Réquiem por BlackBerry

Un adiós para la última y tardía víctima de la gran sangría post-2007.

Conforme pasa el tiempo, hablar de compañías dedicadas a smartphones que triunfaron antes de enero de 2007 se vuelve una tarea más y más traumática, muy a pesar de quien esto escribe. Las últimas horas dejan una triste noticia para el mundo de la tecnología: la una vez llamada Research in Motion y líder del (todavía pequeño) mercado, BlackBerry, dejará de fabricar smartphones. La sangría que acabó con Palm, Nokia y Windows Phone se ha cobrado una nueva víctima. Y promete no ser la última.

Aunque por el final que aconteció a todas las compañías o productos mencionados cabe pensar que las causas de sus éxitos y fracasos fueron compartidas, la realidad está muy lejos, aunque sí existe un denominador común que lo dinamitó todo. Algunos supieron hacerlo mejor y otros peor, pero el iPhone mostró muy claramente que los dos actores con más hambre en el futuro mercado de smartphones modernos estaban, en 2007, fuera de él.

¿Qué ha llegado a ser BlackBerry?

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Sin duda, una compañía con méritos suficientes para hacerse un hueco en la historia de los más grandes, y que, siendo comandada por sus dos padres fundadores buscó siempre seguir unos principios claros que, en cierto momento, le llevaron a un éxito absoluto. El primero y más profundo de todos, frente a otras PDAs de la época, centrarse con conectividad constante y un servicio propio, en el email, que sería el futuro de las comunicaciones. Y para lograr cautivar, su segundo principio, un teclado físico “completo”. El tercero, una apuesta por la seguridad y el cifrado que le acompaña hasta estos días.

El canal de distribución de la compañía también brillaba con luz propia. En la era dominante de los terminales subvencionados por operadoras, BlackBerry tenía los suyos presentes en todas las tiendas de los grandes (y no tan grandes) mercados. En el mundo de la empresa, la BlackBerry llegó a ser tan popular que sin duda llegó a asentarse con verbos y palabras propias en la cultura popular como CrackBerry, que hacía referencia a la obsesión y el enganche que producían utilizar una.

BlackBerry fue una compañía que supo ver que, más allá de los SMS, el público pasaba horas y horas en MSN Messenger, que aquello se masificaría algún día en la palma de la mano, y tendría que ser seguro. Así, en 2005 lanzaron BBM o BlackBerry Messenger, que pasó de ser una idea genial a una de las oportunidades perdidas más grandes de los canadienses.

La parte no tan buena fue que por toda la innovación que había y lo que se brindaba al mundo de la empresa, había una evidente falta de visión a medio-largo plazo, sesgada negativamente por las imposiciones de sus grandes amigas, las operadoras. Así, los contratos de Internet móvil, exclusivos, quedaron desfasados cuando el Internet móvil se convirtió en algo más que mail o mensajería instantánea, es decir, cuando se convirtió en un Internet de verdad.

El punto de inflexión

Todo marchaba sobre ruedas, en tan sólo 4 años pasaron de 534.000 suscriptores del servicio móvil a 8.000.000, cifra que desde 2007 seguiría aumentando y aumentando unos años más. El mercado era feliz con RIM y las BlackBerry, porque aunque de manera limitada, lo que hacían, lo hacían muy bien, no frustraban tanto como las opciones táctiles. Si el deseo del usuario era mensajear y enviar mails, su teclado era la mejor del mercado. Si se requerían soluciones empresariales, ahí estaba el BlackBerry Enterprise Server, la suite más completa de sincronización y herramientas del mercado.

Al igual que para Nokia o Microsoft, esta imagen también es la peor pesadilla de BlackBerry.

Al igual que para Nokia o Microsoft, esta imagen también es la peor pesadilla de BlackBerry.

Y entonces apareció el iPhone. Y como sucedió en toda la industria, el movimiento fue totalmente inesperado en el seno de la compañía canadiense. Pero, a diferencia de lo que Google hizo, tomarse el nuevo anuncio con seriedad y retrasar mucho sus planes de lanzamiento con Android, RIM se enfrentó al nuevo producto á la Ballmer, ridiculizando su teclado, el aspecto que más rompía con la filosofía de las BlackBerry.

Brad Stone para el New York Times, analizando en un artículo la pugna entre Apple y RIM, recogió declaraciones de Mike Lazaridis:

Hay un motivo por el que RIM está en contra del teclado táctil del iPhone. “Yo no podía escribir en él y aún no puedo, y muchos de mis amigos tampoco”, dice Mike Lazaridis, co-CEO de RIM y visionario tecnológico. “Es difícil escribir sobre un cacho de cristal”.

Lazaridis piensa que los usuarios de BlackBerry que dependen del email desean la seguridad y la respuesta de un teclado físico. Pero, pese a su crítica del iPhone, no descarta la posibilidad de que RIM puede algún día vender un terminal táctil, dirigido específicamente a consumidores sin el requerimiento del email que tienen los principales usuarios de BlackBerry.

Cuatro años más tarde, sin embargo, los mensajes que salían de altos ejecutivos de la compañía no se parecían nada al de Lazaridis:

Perdimos la oportunidad de reaccionar a la amenaza del iPhone cuando lo vimos en enero de hace 4 años. Nos reímos y dijimos: están intentando poner un ordenador en un teléfono, no funcionará. Deberíamos haber hecho una transición similar a la de QNX en ese momento. Ahora vamos 3-4 años tarde. Es la dolorosa verdad… Fue una gran equivocación estratégica y sabemos quien es el responsable.

En tan sólo 4 años, una compañía que había llegado a crecer más que nunca no es que se hubiera estancado, es que había pasado de una cuota de mercado récord para la compañía del 20.1% del primer trimestre de 2009, dos años después del iPhone, a un 8.1% del cuarto trimestre de 2011, una cifra que ya hacía presagiar que lo peor estaba por llegar.

¿Qué pasó en esos 4 años?

Pese a que la intuición pueda ayudar, el descalabro de BlackBerry responde a varias dimensiones, internas y externas.

  • Antes del iPhone, BlackBerry no tenía una verdadera inclinación a convertirse en una opción para el público masivo, o al menos no entendía qué estaba pasando en el mercado. En 2002 se lanzó el Nokia 7650 con cámara, que pese a no ser el primero en tenerla, sí fue el gran influyente en la industria. Aunque en ese momento eran cámaras de poca calidad, las cifras de fotos hechas con cámaras de móviles se dispararon, hasta el punto de que a principios de esta década las ventas de las compactas cayeron en picado, cuando la calidad se equiparó. Como no sabiendo lo primero, y pese a tener terminales de gran coste, no se lanzó una BlackBerry con cámara (la primera Pearl) hasta 2006.

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  • El mercado no ayudó. Conseguir un iPhone era complicado en Estados Unidos y más fuera, y BlackBerry lanzó terminales económicos que cumplían muy bien su cometido para mensajería, antes de que las redes sociales y los contenidos multimedia explotaran al nivel de ser imprescindible una pantalla grande. Quizá no haya nada peor para una compañía que un mercado que hunde a la líder, Nokia, y a ti, sin proponer un nuevo rumbo en la estrategia, te premia (en una primera etapa) frente al iPhone. Por muy buena intuición que tenga un Consejo de Administración, es más fácil seguir la corriente a corto plazo.

  • La compañía se había centrado demasiado en el mercado que le daba de comer, el empresarial, pero no en el que le tendría que dar de comer a largo plazo. Pensaba en beneficios, pero no en comerse el mundo. Por ello no supieron ver que, si bien tenían el mejor servicio y cliente de email, el futuro no pasaba por ahí. No vieron que un smartphone tendría que ser mucho más, un sustituto de un ordenador para el 90% de tareas cotidianas. La web regiría el futuro, no el mail.

  • BlackBerry pensó que abandonar el teclado físico era estúpido, hasta que no lo fue tanto. Aproximadamente año y medio después del iPhone, dejaron de lado el asunto de que teclear sobre un cacho de plástico no era práctico, y lanzaron la BlackBerry Storm, casi a modo de experimento. Se convertía en el primero de los poco exitosos terminales de la empresa sin teclado físico.

  • Viendo la BlackBerry Storm parecía que, salvo por incurrir en contradicciones con principios de la empresa, el camino a seguir por los canadienses podría ser exitoso. Salvo por el mencionado factor de no conocer el mercado que estaba naciendo, que les hizo despreciar lo que sería el Internet móvil real, plasmado en lanzar la Storm sin Wi-Fi (en gama alta y en un momento en el que todos lo tenían) a la que vez seguían contando con unas tarifas bajas acordadas con operadoras. La problemática, desde este punto es visible en este artículo, en el que se cuenta otra reacción de Lazaridis al iPhone:

Cuando vio por primera vez a Steve Jobs descargando música, vídeos y mapas en un pequeño objeto de cristal que llamó iPhone. “Va a colapsar la red”, se dijo Lazaridis cuando se enteró de que Cingular Wireless (ahora AT&T) había firmado un contrato exclusivo para suministrarle servicio móvil.

Al día siguiente Lazaridis cogió a su co-CEO Jim Basillie en la oficina y le puso frente a un ordenador. “Jim, quiero que veas esto”, dijo, señalando un vídeo de la presentación del iPhone. “Han puesto un navegador completo en él. Las operadoras no nos dejan poner un navegador completo en nuestros productos”.

Todo por dejar a las operadoras decidir cual debía ser el futuro de Internet, en vez de abrir los ojos al mercado e intentar adelantarse a lo que venía. Eran un aliado demasiado grande como para dejarles de lado en ese punto de la historia.

¿Y a partir de ahí?

Lo que siguió, con más o menos acierto, llegó tarde y sin poder hacer frente a opciones que llevaban madurando 5 años y que, pese a no ofrecer para todos los viejos usuarios de BlackBerry soluciones mejores en aspectos determinados, se habían adueñado del mercado.

  • Tras ver que el clásico BB OS no iba a ningún sitio, la compañía adquirió el sistema operativo QNX, dedicado hasta ese momento a ordenadores de abordo en automóviles. Con él intentarían hacer más atractiva su gama de terminales, dejar atrás los atavismos de un pasado más brillante y equipararse a iOS, pero también al ya exitoso Android de Google. Sin embargo, el rival en la empresa no era sólo el iPhone, sino un iPad al que tampoco tuvieron respuesta hasta 2011 con la PlayBook. Para cuando llegó, tras innumerables retrasos, habían perdido la posibilidad de hablar de tú a tú, porque Apple había lanzado el ya maduro iPad 2. Pese a ello, la soberbia invadió a BlackBerry con su “Amateur hour is over”, pese a copiar mucho de webOS.

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  • La PlayBook no dejaba malas sensaciones del todo. Basado en QNX, su sistema operativo se sentía más moderno, pero no ofrecía la solidez de iOS en el iPad. Además, cometieron el gran error de lanzarla sin cliente de email. El que aún era el gran argumento de compra de terminales clásicos como las Bold, era dejado de lado en el que pretendía ser el primero de los dispositivos modernos de la compañía y sobre el que edificar un ecosistema inexistente que Apple y Android, o incluso HP-Palm estaban planteando mucho mejor.

  • ¿Siguiente gran problema? Cuando QNX se decidió llevar a los smartphones para suceder a BB OS 7, se hizo sin dedicar todos los recursos al nuevo sistema, BB 10. El desigual reparto de recursos, o la sensación del equipo que todavía trabajaba en BB OS 7 hizo que se creasen muchas luchas internas que provocaron retrasos y una falta de agilidad de una empresa que quería volver a ser startup pero que ya se había convertido en un rígido elefante. Para cuando llegó BB 10 logró muchas alabanzas. En muchos sentidos logró ser el sistema operativo más moderno, con unos cómodos (aunque incomprendidos) gestos e integrando los servicios de toda la vida.

  • A finales de año, los servicios de BlackBerry dejaron de funcionar durante cuatro días. El problema es que al depender todas las aplicaciones (WhatsApp, Twitter o Facebook) de ellos, los usuarios estaban prácticamente incomunicados en todo lo que tuviera que ver con Internet. La consecuencia fue un golpe muy duro para una valoración de la compañía que ya iba hacia abajo en picado.

  • Apple y Google se centraron en atraer apps, una con una tienda que en su día fue muy rentable y otra con la estrategia de la posibilidad de llevar una aplicación a casi cualquier smartphone del mundo con una cuota que no paraba de crecer. BlackBerry, por su parte, no paraba de recibir críticas de los pocos desarrolladores que se aventuraron a desarrollar primero para la PlayBook y luego para BB 10. Además, contra los otros, poco podía hacer. Ellos convirtieron las virtudes de BlackBerry, el conjunto de lo que ofrecían, en meras apps dentro de gigantescos ecosistemas. Lo profesional se convirtió en global en cuestión de un año, y los canadienses nunca volvieron a ver los mismos.

  • El sistema se continuó vendiendo como la bandera de la seguridad en dispositivos móviles, sin tener en cuenta que el resto había mejorado mucho en ese sentido, y que realmente era una característica que, tal y como se sigue poniendo de manifiesto a día de hoy con las contraseñas más comunes, no importa a la gran mayoría. El usuario sigue prefiriendo la comodidad de una contraseña fácil a, al menos a priori, asegurarse frente a ataques. Por ello las compañías comenzaron a tomarse la biometría tan en serio.

  • Aunque un acierto para usuarios fieles, el hecho de no llegarse a modernizar también ha pasado factura a la marca BlackBerry. Se lanzaba un Z10, pero junto a él un Q10 que seguía mostrando que todos los esfuerzos no se ponían en la modernidad, se ponían también en un nicho de usuarios y empresas que ya no salvaría a la compañía de nada. Como ejemplos más fuertes incluso están la BlackBerry Passport o la Priv. Incluso en el peor momento han querido jugar la baza del teclado, la misma que tanto éxito les dio hace más de una década. Buenos o malos terminales, la realidad es que estaban fuera de lo que una compañía puede pretender ostentar como vía de escape de una situación difícil, y siempre con precios nada contenidos.

Competencia de BlackBerry 10

  • Con el mercado de las empresas y los famosos perdido en su plataforma, Blackberry planteó la posibilidad de ofrecer sus servicios corporativos en otros sistemas operativos, pero incluso ahí faltó equilibrio en la elección de los tiempos. El que podía ser más atractivo para todos, BlackBerry Messenger, vio como WhatsApp o cualquier aplicación de mensajería instantánea le pasaba por la derecha, en un mundo en el que, como se ha apuntado, no ha importado la seguridad como factor de elección, ni siquiera las funciones específicas de cada app. 2013 era muy tarde, y en 2013 llegó.

  • Finalmente, la decisión que se podría haber tomado mucho antes, el paso a Android. Sin ninguna esperanza en BB 10, más defendida por los propios usuarios que por la compañía, y dependiendo ya totalmente de las ya compatibles aplicaciones de Android, ¿por qué seguir empleando recursos en algo que era un lastre y que no aportaba ya valor añadido alguno? Aunque suponía decir adiós a la identidad, probablemente fue la mejor decisión en mucho tiempo, la pena es que llegara más de 5 años tarde en la opinión de quien esto escribe. A menudo se habla de que quien optó por Android tampoco está mucho mejor que BlackBerry o la extinta Nokia, pero lo cierto es que, de una manera u otra, han ido aguantando, se han modernizado. Los viejos dinosaurios con personalidad, ni eso.

BlackBerry no consiguió dejar atrás su glorioso pasado para abrazar completamente lo nuevo.

BlackBerry no consiguió dejar atrás su glorioso pasado para abrazar completamente lo nuevo.

  • Pese a cómo ha terminado todo (aún pueden seguir licenciando terminales de TCL-Alcatel y renombrarlos, y seguirán en el mercado de los servicios), a BlackBerry hay que reconocerle que lo que tuvo fue tan bueno que, incluso con soluciones mucho más modernas y completas, ciertos aspectos de sus sistemas estaban tan bien pensados que no sólo tardaron en envejecer, sino que durante mucho tiempo fueron mejores que lo recién llegado. Eso sí, ya no eran motivo de venta.

Bonus: BlackBerry en España

España es, en la actualidad, uno de los países donde más penetración tiene Android trimestre tras trimestre. Lo mismo ha ocurrido históricamente con WhatsApp. Pero no siempre fue así. Hubo una época, sobre 2010 o un poco antes, cuando ya estaban pasando los mejores momentos de la compañía, en que España, y sobre todo los adolescentes eran para BlackBerry como la aldea de Astérix en las Galias frente a los romanos. En el peor momento de la crisis, con el iPhone sin ser multioperador (hasta el 4), con una plataforma Android que despegaba pero a precios altos, y en precios bajos estaba muy lejos de ser decente, BlackBerry jugó su carta, la de tirarlos y “regalar” la BlackBerry Curve 8520 entre los catálogos de las operadoras.

La BlackBerry 8520 fue el primer smartphone de muchos jóvenes en España, y retrasó la penetración de Android.

La BlackBerry 8520 fue el primer smartphone de muchos jóvenes en España, y retrasó la penetración de Android.

Así fue como un sólo terminal puso en jaque a la gama baja de todo Android. Las carencias eran conocidas, de hecho fueron siempre las mismas. Pero la BlackBerry Curve tenía al principio BlackBerry Messenger, y más tarde Facebook, WhatsApp y Twitter, y eso, en un país donde los SMS eran tan sumamente caros, lo era todo. Frente a ello se encontraban los típicos terminales Android en los que era difícil teclear, por calidad de paneles táctiles y por tamaño.

Las Curve 8520 eran teléfonos de mala calidad, tenían mala autonomía y ofrecían poco, por lo que en cuanto el imparable Android maduró, ya no hubo nada que hacer. Las siguientes generaciones no lograron conquistar, y con su falta dijimos adiós a la presencia de BlackBerry Messenger y a los números PIN que poblaban los muros y tablones en Facebook y Tuenti. Otros tiempos para las telecomunicaciones, no mejores que estos.

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