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Sony en IFA: muchas alegrías y las mismas incógnitas

Sony en IFA: muchas alegrías y las mismas incógnitas

Tras las encontradas sensaciones de los primeros integrantes de la familia Xperia X, Sony comienza a dar la tecla de nuevo con los Xperia XZ y X Compact. Eso sí: algunas clásicas incógnitas siguen presentes.

Seis meses después de inaugurar la familia Xperia X, Sony introduce en IFA 2016 dos nuevos integrantes: Sony Xperia XZ y Sony Xperia X Compact. El primero de ellos, el más ambicioso, busca alcanzar la gloria eterna. El segundo de ellos, en cambio, se centra en las minorías, en esas que continúan buscando teléfonos de tamaño reducido y buenas prestaciones.

Así, el Xperia XZ llega con un hardware de primer nivel al que nada se le puede reprochar. Un SoC Snapdragon 820, 3 GB de memoria RAM, lector de huellas en el lateral, pantalla Full HD de 5.2 pulgadas, 2.900 mAh de batería… Unos componentes que, sin ser los más punteros, sí entran con holgura en los baremos que definen la gama alta de 2016.

Pero no siempre es oro todo lo que reluce. Y Sony, desafortunadamente, ya ha protagonizado algunos episodios de ese mismo estilo en el pasado. ¿Es el Xperia XZ un nuevo spin-off de esta saga o supone un verdadero cambio en la dirección correcta?

Tras pasar unos minutos en la intimidad con el nuevo flagship de la compañía, la realidad es que Sony parece haber dado con la tecla en muchos ámbitos. El diseño, por ejemplo, continúa mostrando las mismas líneas rectas y estrictas de modelos anteriores, pero ahora añade sutiles curvaturas y un acabado metálico mucho más trabajado, premium y diferente que en otras ocasiones. Por primera vez en años, se siente ligeramente diferente

Sony ha emprendido nuevos caminos, y la jugada, a priori, parece haberles salido bien.Detalles como el audio frontal dual y la resistencia IP68 al agua y polvo vuelven a la lista de características del Xperia XZ, complementando e impulsando la versatilidad del dispositivo. Lo mismo sucede con la llegada del nuevo USB Type-C, el sistema de carga rápida y, sobre todo, las diferentes tecnologías que cuidan y reducen el desgaste de la batería con el paso del tiempo.

En términos de rendimiento y experiencia de usuario, poco se puede objetar. Con un duo como el Snapdragon 820 + 3 GB de RAM —clásico en la gama alta de 2016— y una pantalla Full HD de 5.2 pulgadas, es difícil que el dispositivo muestre carencias en este sentido. Todo fluye como la seda.

Tan solo dos aspectos continúan siendo grandes incógnitas respecto al Xperia XZ:

  • Autonomía. La reducción de mAh respecto a modelos anteriores de la marca puede influir negativamente en los resultados; pero, al mismo tiempo, el consumo energético de los componentes también está más controlado que en sus predecesores. Solo la realización de pruebas más exhaustivas podrán determinar si la decisión de Sony ha sido acertada o no.

  • Fotografía. El punto débil y, al mismo tiempo, el punto más fuerte de Sony. No es ningún secreto el excelente trabajo que realizan los sensores y componentes de imagen de Sony. Basta observar las cámaras más populares del mercado para encontrar varias soluciones de Sony entre ellas. El problema, como siempre, llega en cómo el software aprovecha esos componentes, por lo que será necesario pasear la cámara durante varios días para extraer una conclusión más determinante. Eso sí: por el momento, aunque el paso hacia delante es evidente desde el momento en el que inicias la cámara, parece que algunos de sus clásicos signos de fatiga continúan presentes.

Si Sony finalmente da en la tecla con la autonomía y la fotografía, el Xperia XZ será, indudablemente, uno de los dispositivos más sólidos de la segunda mitad de 2016. No obstante, la llegada de pesos pesados como el Samsung Galaxy Note 7 y los nuevos iPhones puede dificultarles el escenario independiente del trabajo realizado.

El pronóstico del Xperia X Compact es, en cambio, menos optimista que el del Xperia XZ. Con 449 euros de PVP en Europa, entra en un nicho extremadamente complejo en el que luchan los flagships de años anteriores (como el Samsung Galaxy S6) y propuestas más recientes como el OnePlus 3 o los Huawei P9 —disponible por 500 euros en Amazon en el momento en el que escribo estas líneas—. Su única baza, eso sí, es el tamaño, algo que muchas minorías continúan apreciando y que la mayoría de las marcas ignoran.

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